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jueves, 31 de diciembre de 2015

Paréntesis.



"Cuando no se hace  lo que se desea, uno termina por no saber lo que quiere"-dijo alguien a modo de justificación ante lo que me había pasado- en el momento me pareció una conclusión bastante obvia. Sin embargo, desde entonces, no ha parado de darme vueltas ¿Qué es realmente lo que uno quiere? Aunque se crea tenerlo claro, en el fondo sabemos que en cierto punto del camino, sale a flote semejante cuestionamiento. Afortunados los que se lo preguntan con anticipación a sus elecciones, ¿si existirán tales?

Aquello lo vi venir hace tiempo, pero las cosas pasan en su momento, ni antes, ni después. Ese preciso momento  requiere tiempo. Tiempo para vivir, y en consecuencia, decidir. Aunque más allá de escoger, se trata de no oponer resistencia a la corriente, o en ausencia de ésta, quedarse inmóvil, así también se avanza.

 Lo comencé a saber desde la primera salida de los 365 soles y lunas que hoy parten. Tal vez, ese era mi momento, el preciso. Así, alcanzar la locura suficiente de empezar a escribir; Acumular la libertad necesaria, y recorrer otros lugares; Colmar mis ocupaciones con la debida rutina, para ejecutar algo diferente cada día; Tomar el trabajo tan excesivamente prioritario, para terminar haciendo el paro más longevo de la vida; Acopiar tanta importancia en asuntos altamente lucrativos, para decidir imprimir mis mayores esfuerzos en defender casos, por los que nadie apuesta.

Tuve nada y a la vez tuve más, de quienes ahorran todo el año para dedicar solo un día en lo que realmente desean.

Ahora, en este último sol, me dicen que mañana, el otro año, será mejor. Que todo volverá a la normalidad, que me emplearé  y tomaré  de nuevo mi norte, que todos vivimos un año de pausa, y el mío ya terminó. Lo que no saben es que uno nunca termina de hacer lo que quiere, lo que no saben, es que a veces, el paréntesis es la historia principal.

Antes que la luna postrera venga a despedirse, debo reconocer que todavía falta demasiado valor para seguir la corriente de mi esencia, pero quizás para ello, aun no ha llegado el momento preciso, que tal vez, así lo quiera el destino, y sobre todo mi voluntad, llegue mañana, dentro de una hora,  el nuevo año.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Tan difícil, tan esencial.



 
Tantos partidarios; Tanta retórica; Tantos asuntos resueltos; Tanta sensatez; Tanta claridad y, elocuencia. Tanto autocontrol; Tan fácil ¡Tan irreal!..Tantas ganas de huir.
 
Tan pocos son los imprudentes, los que criterio tienen; Tan ausente, la palabra que no arruina el silencio; Tan escasa, la explicación que descubre lo inteligible. Excesiva entelequia, contiene la solución que desenmaraña la mente; Tan perdida la cordura. Tanta complejidad ¡Tanto sentido! Tantos motivos para continuar.

 

 

domingo, 22 de noviembre de 2015

Si es a la playa, no voy.


Diciembre, cuando se supone que el frío, y el gris, se empiezan a apoderar del cielo, los planes y los huesos. El brillo del sol con un tono burlesco, se refleja en las vitrinas, y en el cuero de las chaquetas que reposan olvidadas en el mall . Por una razón, que él sólo sabe, se resiste a tomar su acostumbrado trimestre sabático.Continua siendo cómplice de quienes: Corren sin camisa, toman la cerveza helada, o invitan a la playa.

A mi, no me inviten. Cada vez que voy, el mensaje llega. No en la botella; Ni a cargo de alguna paloma; Tampoco, en el letrero de la avioneta que pasa de lado a lado con publicidad; No se trata de un papel escrito, ni siquiera su remitente desea enviarlo, o tal vez, la telepatía aun funciona...La destinataria, siempre yo.

Así no lo vean, viene envuelto en la espuma del vaivén de las olas, se deja descubrir por mis manos, y ahí empieza la lectura: Entre líneas, irrumpe en el refrescante olvido, y revive esa mezcla de coco con agua dulce, que tanto me recuerda el sabor de su piel, aunque ahora no sea verano.

 No me inviten, aunque quiera ignorar, y me sumerja, la realidad es la misma. En la superficie, ó bajo la marea, sigo sin verle. No se distinguir, entre mis lagrimas, y el mar. Ahora, saben igual, y muy diferente a cuando estaba. Sus gotas eran más azules, cuando por sus labios rodaban. Los días pintaban fugaces, así hubiera solsticio, duraban tanto como una burbuja en el aire; Los arreboles, lo saben, fueron testigos de los besos que todavía flotan por ahí, y de la renuencia compartida por regresar a la orilla.

 No me inviten, cuando la arena me queme los pies, y me pregunte  ¿Dónde está? ¿ A dónde fue a parar? No se que decirle. Si por nuestra culpa, los caparazones de caracol, abundan, ya no hay quien los recoja, ahora solo son simples calizas; Reemplazan los castillos, en los que un día juramos vivir. Los mismos que inocentemente creimos, nunca se derrumbarían.

Sé que si voy, cuando las gaviotas pasen, me van a reclamar por su ausencia, y las figuras se desperdiciarían, una a una, sin poder vernos discutir su forma. Y yo ¿Cómo les explico? Si a mi también me falta, si yo creía en la magia de la playa, pero sin su sonrisa ya no tiene gracia. El día sobrevive sin final, y las palabras nunca pronunciadas-las que pudieron impedir su partida- se reproducen sin parar.

  Le doy la espalda al atardecer naranja y ¿qué?; Cierro las ventanas y ¿qué?; Bajo las persianas y, ¿qué?

No me inviten, estoy por sospechar que aquel perdido invierno, el que nadie busca,  y no se molestan en hallar, se ha quedado instalado aquí, conmigo.









sábado, 10 de octubre de 2015

Pasa sin pasar.



Empieza de cero, desde que vimos la luz comenzó a correr, incluso mucho antes. No se ha detenido, y tampoco es posible retroceder. Ni siquiera el arrepentimiento lo puede evitar, transcurre por encima de los deseos, los sueños, la muerte y la suerte.

 Pasa, deja huellas, cura heridas, trae unas nuevas, marca cicatrices; Pasa, y las oportunidades igual. Nos quita y nos concede, cualquiera que sea, también pasan.

Con cada paso, nos va desatando el nudo en la garganta, nos deshace el amor, nos desgasta la paciencia, la credulidad, y la piel.

Avanza, y nos aproximamos a la realidad, resultamos de frente con los finales de cada comienzo. Pero,¿Cómo poder entenderlo? ¿Cómo  aceptar que todo llega y se va?

  Resulta poco consecuente, hablar de "para siempres", y a la vez usar el reloj. Asi como se torna contradictorio, que el tiempo pase, sin que nuestro encuentro siga sin pasar.

domingo, 16 de agosto de 2015

Sin más pretensión: Una caricia.




Un aletazo en el pecho, como señal de esa que a pesar de respirar, casi siempre olvido. Mi mundo, el mismo suyo, el que otros no ven, se sacude con las ráfagas de pálpitos. Llegan con el choque de las terminaciones nerviosas, van minando al tiempo detenido, de sensaciones.

Intensa, la sangre fluye, su rojo pinta la unión de dos lienzos que resultan uno, un sólo tacto, una sola pulsación, ni más lenta, ni más rápida, con la precisa cadencia.

Simple, como el viento estrellándose más allá de la dermis. Así, se cuela su piel en la mía. Anticipando los súbitos escalofríos, que ruedan por cada rincón como una gota de agua, tan inocentes, tan espontáneos. Se toman su tiempo para estremecer, en especial, al abrir los ojos,y compartir la misma sonrisa ahogada en dos suspiros.

domingo, 9 de agosto de 2015

Reminiscencia.


 

Dos años parecen pocos, pero necesarios, para comprender que aquel "adiós" era eso, sin más. El último punto que tanto me dolió colocar, no estaba acompañado de sus hermanos, los "suspensivos", era el del final.

Después de los días idos, apenas van llegando los "nunca", sin sentido pronunciados, con su efecto tardío, se ven tan sencillos, no guardaban ningún "ojalá".

Me perdí, para esconderme de mí, y me fui contigo. Acepté otras cosas diferentes, a lo que hasta ahora negué, pero tropecé con esa que he resultado ser. Fui la última en enterarme que te esperaba sin esperanza, pues también te la llevaste.

Otro día que pasa, sin pasar, le llaman "hoy", se suma a los imposibles, y nos resta importancia.Voy cayendo en la cuenta de los "para siempre", que implican las despedidas.

Es evidente, a mi realidad, le sobran varios "jamases", que hasta ahora estoy conociendo. Rechacé la luz, era auténtico así, sin ver lo que ya todos sabían, y no quería saber. Pero, el tiempo no se congela porque el reloj se quede sin cuerda. Por eso apelo al de arena, mientras se llena, desatraso la memoria, tengo que contarle lo mucho que le mentí, fueron las mismas veces que te dejé ir, sin que te marcharas.

Yo que tanto conozco de causa y efecto, me vengo a enterar que te despedí añorando que te quedaras. Tarde, amanecí entendiendo, que cada día con tu recuerdo, significa un "sin regreso".


domingo, 2 de agosto de 2015

Antes de cerrar la puerta.




El momento, lo veo venir,
aunque tratemos de apagarlo,
el brillo se enciende al mirarnos,
lo leo en tus labios, algo está por suceder.

Aunque disimulemos, lo sentimos en la piel,
por más intentos, tus ojos aun no aprenden a mentir,
sé a dónde vas, y te sigo sin dudar.

Por su propio peso, caen las intensiones,
 junto a ellas, las excusas, los miedos... tú y yo,
a lo mejor,  -y como siempre - deberíamos evitarlo,
pero acaso, la vida  sonríe cada noche, 
quizás, ya es hora de aceptar que nos perdimos,
que rendirnos, es la forma de enfrentarlo.


inevitable magnetismo, entre,
dos opuestos que sienten lo mismo.

Antes de cerrar la puerta, queda decidir:
añorar lo que nunca pasó, ó recordar
lo que no pudimos más negar.








martes, 21 de julio de 2015

Haciendo cálculos.


En mi agenda, quince cuestiones  se resolverán esta semana,

durante las próximas veinticuatro horas, alguna mariposa vivirá toda una vida,

en tres meses tal vez, una de mis heridas decida cerrarse, y quizás, 

en ese mismo verano, una flor respirará por primera y última vez.


Mientras escribo, la mañana en diez minutos,  partirá…


El sonido de la lluvia, apresura la caída de la arena en el reloj,

el tiempo con sus segundos moribundos, dice

que es imposible que exista algo  que no acabe;

El calendario, su colega, me mira amenazante,

cada día me anuncia la mora de algún pendiente,

pero, no hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza…

 eso dicen...

En ese “evidente” sentido sigo acá,

como siempre, siendo la excepción de las reglas,

desde mi ventana, viendo el inicio y final de la ciudad,

con sus calles mojadas, los transeúntes corriendo,

entre ellos irás tú, como un alfa sin omega.


Más allá de mis cálculos,  no encuentro el conteo regresivo

de tu sonrisa, tus miradas y piel, en mi recuerdo,

¿ En cuánto tiempo caducan los sentimientos?

Será que  para el olvido, me falta un minuto,

 un mes, o en el peor de los casos, otro año.

¿Dónde está el fin de ti en mí ?  ¡Que no lo veo!

miércoles, 24 de junio de 2015

. . .



Que te lo debo decir, lo sé. Para estas ocasiones mi estilo dista de lo común y lo corriente, no esperes que te busque para hablar. Intentaré expresarlo de mil formas, de las cuales no serán testigos:  La evidencia, ni las palabras, mucho menos mi voz. La mayoría de veces te miraré procurando una confesión;  algún  otro  día, en tu maleta podrías encontrar un lirio naranja. Lo sospecharás, aunque  no te percates conscientemente del significado. En ocasiones, dejaré que mi ausencia te hable, y con el reencuentro me arriesgaré a que descubras el trasfondo.  

Te trazaré un mensaje como ahora, optimista de lograr mi propósito, así como cada quien al escribir se sale con la suya. Pareciera que con novedad ninguna, paralela entre líneas, todo lo expondré sin censura. Irás oyendo sin escuchar los sutiles  dobles sentidos.
 
Te dejaré los cabos sueltos, te invitaré a ver la luna, en medio de la playa silente, te regalaré una noctiluca; Con una sonrisa seguro me agradecerás sin ir más allá. La noche y yo transcurriremos acompañando tu ingenuidad. En la arena quedaran las huellas de mis intentos por expresarlo, mientras nos despedimos transpiraré los encriptados suspiros.

Si no te vuelvo a ver, estaré tranquila por habértelo dicho.  Puede ser que no caigas en cuenta de la real manifestación, pero en tu mente quedará.
 

miércoles, 17 de junio de 2015

No quieras entender.


 
No quieras entenderme, ni siquiera yo sé de mí. No vengas a preguntar porque soy así, hasta el momento no tengo clara la explicación. No pretendas saberlo por el nombre o un test, si  aún yo sabiendo eso y más, no logro estar al tanto. Comprendo, también caí en la falsa tentación de descubrirlo. Desangré al tiempo tratando de interpretar miles, cuando creí haberlo hecho todo se distorsionó.
Si nos entendiéramos y nos supiéramos claros, inevitablemente fracasaríamos como humanos. Enredarlo todo, y confundirnos,  es nuestro arte. Cada cabeza un universo es, y más allá… Una contradicción: Lo que ayer se ama, hoy se odia; Unos desean lo que a otros les hostiga. Hasta el momento la propiedad de la certeza nadie ha podido reclamarla.

La felicidad es eso que pasa, mientras algunos esfuerzos como el tuyo por comprender trabajan. El que piensa pierde: Vida, ganas, y sobretodo momentos. A la gente no hay que entenderla, con que uno les comparta alguna alegría es suficiente. La esencia se justifica en su propia existencia, no todo siempre tiene un ¿por qué? No todas las preguntas tienen respuesta, y eso seduce.

Nada es absoluto, existen mas colores, aparte del blanco y negro. Las ciencias exactas nunca han sido lo mío. A diferencia tuya, hallar una explicación no es mi objetivo, de hecho no tengo ninguno planeado, siempre me dejo llevar por lo incierto, así, a cada instante me sorprendo. Solo sé que con hacernos reír basta. Tal vez, piensas que es una broma… Y sí, la vida es un chiste. Todo lo que se toma en serio, surge después de una sonrisa.
 
 
 
 
 

martes, 9 de junio de 2015

Antónimos ayer, sinónimos hoy.


 

Íntimos antónimos, sin saberlo aún.

El amor, mi papel. La indiferencia la representaste bien, 

ante tu razón, mi deseo desperdiciado se exilió.

 

Tu indolencia colapsó,  naufragué en el dolor.

El futuro, sin llegar se fue, ¿Cuál? El que de gris se pintó,

 la mano el olvido me tomó, después,

las lágrimas, y finalmente, el arcoíris salió.



Víctimas antónimas, descubrimos ser.

El amor te luce, ya no para mí;

La indiferencia es mi uniforme,

y mis zapatos, ahora tuyos son.



Deseo tú, desgano yo, recuerdos tú, amnesia yo

¿Dolor? Todo empieza, así mismo acaba,

hay que saber que la tristeza también.

 
Cicatrices tú, heridas yo.

Antónimos ayer, sinónimos hoy.

 




 

martes, 2 de junio de 2015

No preguntes a dónde.



 La moneda en el aire girando está, cara o cruz, me enseñará el camino. La ruta es sencilla: No seguir ningún mapa, ser de todas partes, con la casa  en la frontera que nunca quietos sus cimientos viven, y ¿la maleta? La memoria .

Ir de lugar en lugar, es el libro que no tiene final,  de leerlo nunca quiero parar. Seguir mis sueños forasteros, aunque cansada de caminar voy sin saciar los deseos de continuar. Descanso, y me uno a la coreografía de los transeúntes viajeros, todos diferentes, con la misma razón, encontrar lo que también buscando voy.

El destino es correr sin llegar a ninguno. No preguntes por la próxima parada, voy de paso y solo de movimiento quiero saber, para regresar hay que partir, para encontrarse primero perderse toca. No me mires así, si quieres anda, bastante espacio hay, son muchos los que viven muriendo en un mismo lugar. Mientras lo piensas, te veo de vuelta, aunque no tengo certeza de volver a pasar, una vez que te acomodas en el camino no sabes a dónde llegaras.



sábado, 23 de mayo de 2015

¿Un deseo? Triplicar éstos 26.



No sé porque hay gente que siempre quiere ser joven. ¿para qué tanta juventud? Si sólo es señal de ser novato, torpe e ingenuo. Es malo creerlo todo, y también es nocivo ser suspicaz, con frecuencia  incido en éste último, sin dejar de lado el primero, nadie se podría imaginar mis deseos del equilibrio encontrar. En el fondo soy consciente que ello me costará tiempo, y futuros errores. Si tan solo la tuviera a ella, sé que lo lograría, sé que sabría quién me adula, y quien me aprecia. Sé que con ella, distinguiría el bien del mal, pero me siento tan lejos de alcanzarla, y me frustra. Sin embargo, ella me habla todo el tiempo, es la mejor maestra, y la más cruel de todas, nunca olvida. Su mayor función, es sentar precedente en cada error incurrido.  A veces, me grita desesperada, cuando tomo el camino equivocado -pareciera distinto pero es el de siempre- y vuelvo a caer. Sé que le causo enojo, cuando alabo la rutina, se le nota su afán por verme tomar otra opción. Otras veces se cansa, y se pierde por un tiempo, me deja sola navegar, quizás me esté espiando si lo hago otra vez mal.

Me demuestra con cada tropiezo, que es la mejor aliada de los años, vive asediada, todos  presumen tenerla, pero sólo escucho y creo en los consejos, de quienes con cicatrices andan. En realidad, ella siempre está adelante, cuando apenas voy, ella ha vuelto, todas las consecuencias están presagiadas en su libro, que solo puedo leer después de fallar. Tal vez, se deba aburrir y siempre bostezando, espere los predecibles finales de todos mis inicios. Odio que solo muestre su cara cuando los resultados duelen, cuando en el piso me encuentro. Probablemente sea la musa de quienes se alientan repitiendo: “lo que no te mata, te hace más fuerte”, y no sé si ahora soy muy fuerte, o ya estoy muerta.

Hoy la enfrenté, le dije que estoy harta de tantas lecciones. Le pedí me revelara  de una vez, la totalidad de las indicaciones para salir ilesa de mis decisiones, o mejor, de encontrar una vía para llegar al lugar acertado. Le exigí, me exonerara de sus crudas pruebas, y le recordé, todo lo que he aprendido gracias a esa costumbre de equivocarme. Tuve suerte que me escuchara, se sonrió, frotándose las manos, me miró con compasión y me dijo: “qué pocos años has vivido, qué cantidad te faltan por respirar”, me refregué los ojos, y cuando quise volver a  verle, observé  a una anciana, caminaba por el parque,  es la primera vez que he deseado envejecer, y triplicar éstos 26.

Qué importa tener arrugas, y caminar lerdo, ¡Qué importa! Si eso significa llegar a la cima, si eso es el mayor signo de no ser engañado, si eso es sinónimo de contar con usted señora EXPERIENCIA.
 

domingo, 17 de mayo de 2015

Esta Noche


 


 
Después de todo no queda nada,
los días cambian y sigo igual, aun no creo
cuanta compañía guarda  la soledad, entretanto,

los sentimientos,  sobreviven prisioneros de tanta libertad.



El ruido de éste silencio, no  permite escuchar,

los años transcurren en lo cotidiano de lo imprevisto,

 falta tiempo mientras sobra vida,
amanece tarde, y los olvidos llegan recordándose.



Retroceder para adelantar camino,

en ocasiones con la quietud se llega bastante lejos,

toda excepción tiene su regla.
 
 

A veces la incredulidad logra imposibles, jaque mate

en mi contra y gano, el negro enamorado del blanco está,

siempre el amor viene  incumpliendo el libreto.
 
 

Todo parece ser lo que no es,

cada mentira tiene algo de verdad,

la belleza que atrae no es la misma que hipnotiza,

nunca brilla el oro, lo suficiente para el superficial.
 
 
 
El odio es la forma de los sentimientos disimular,

si me voy, es porque muero por quedarme,

 cada “no” un “si” lleva inmerso, y al revés,

la seguridad siempre  reserva sus dudas.
 
 

Las preguntas son gran parte de las respuestas,

y, ¿Si la realidad son los sueños que negamos?

y, ¿Si cada que dormimos despertamos?

y, ¿Si el insomnio me quiere salvar?

 

martes, 28 de abril de 2015

Calla y dímelo.


 


Apacibles, inquietas, atrevidas, insospechadas, algunas producto de un desliz, vienen y van como olas... salpican sangre de suspiros por ahí,  "solo pronúncialas son inofensivas "-todos lo dicen-  pero seducen y hieren, reviven y matan.

Palabras…Falacia: creer que somos dueños de ellas, verdad: Saber que nunca tenemos las precisas, autoengaño: Pensar que superan el silencio.

Palabras…Algunos las quieren como beneficio propio, pero ¡oh Sorpresa! timador timado,  jugaron con su fuego y ahora se quemaron.

Palabras…Ojo, no escuches, no creas, no te resistas, las cosas se cuentas solas, solo hay que saber mirar.

Palabras...tan sobornables y corruptibles, han vendido su alma a las promesas, condenadas a existir en las efímeras alegrías, y a morir en las lágrimas de lo que nunca pudo ser.

Palabras…a veces no alcanzan para describir sentimientos; Otras, son demasiado para una definición, ¿justas? Nunca.

Palabras…mitómanas, suicidas, tienen el don de lo extremo, un día en el cielo, al siguiente el infierno.

Palabras...raptoras de oportunidades, "quien no dice lo que siente, pierde lo que quiere" -replican- pero quien lo expresa con palabras, irrevocable perdedor.

Decir mucho con pocas palabras, es un arte; Pero quien lo dice todo con ninguna, es el mayor de los sinceros. Palabras, palabras, sólo palabras, inmortales y desgastadas. Sonríen al llegar a su destino, qué fácil pronunciarlas, qué difícil cumplirlas.

Cuéntame lo que quieras, pero si son historias conmigo no cuentes, si quieres venir, toma mi mano, calla y dímelo.
Sé que escribes ¡qué magia! pero te diré que el más lindo de los poemas carece de palabras, porque solo está escrito con hechos.

Amor, juego, olvido, recuerdos, incredulidad, Dios, mentira, vida, locura, mesura, libertad, sentimiento, juramento, destino, sueños, futuro, presente, siempre, jamás, madrugada, noche, blanco, negro, tú, yo, promesas, verdad, fin.

jueves, 23 de abril de 2015

¿Título? Llámelo como quiera.


 
 

Columna de los impensados sentimientos, llega sin ser llamada, pero  muy necesitada por quienes viajamos sueltos; sin ella adentro, no se puede lograr el don de fluir, de caminar exento de libretos; es el compromiso que nos une y nos absuelve.
Querer  porque surgió de la nada, sin ningún plan, ni hechizo. Sabes que te quiero, ¿Cuánto? La misma cantidad de distancia o acercamiento que puede surgir entre dos.
Algunos no entenderían, me gusta quererte libre,  saber que si vienes es porque quieres, y si te vas es por la misma razón; si te veo hoy es por culpa de la casualidad, o porque sin premeditación alguna, lo deseamos, dejándonos llevar por el encanto de lo fortuito.
Hipnótico es dejarte ser,  comprender que "prohibido prohibir", por eso quiero verte sin nada que no haga parte de ti,  desnudarnos los prejuicios, besarnos la verdad, compartir nuestro tiempo sin horarios, ¿protocolos? ¿Para qué?
Mientras este último sorbo de café me quema la boca y de paso el amor, respiro la autónoma compañía de lo que dejo ir, y regresa. Sonrío, mientras el destino me cuenta que lo que vuelve es mío, y lo que se va sin retorno nunca me perteneció, me gusta soltarte al viento, que vueles alto, gires, caigas lejos. Y así, comprobar si haces parte de mí.

mi maestro, de alguna manera tenía razón: "uno solo conserva lo que no amarra".

lunes, 13 de abril de 2015

Una mirada, una confesión.




amor pareja besos amigos con beneficios novios besame enamorados abrazos te necesito Miradas Amigos con derecho besos apacionados besos en la frente besos tiernos


Bien seguro de sí, puntual lo súbito llegó. Cómplice coincidencia, se posó justo en medio, fingiendo que nos ignoraba, hizo lo suyo y voló; varios intentos lloraron  su frustración: Una, dos, la tercera  fue la  responsable de sus ojos en los míos, buscando su objetivo, entre la desfachatez de la curiosidad,  por fin sostuvimos la mirada. Retando al tiempo, antes que muriera un segundo, y en silencio nos dijimos lo necesario. Desde ese día, supimos que era posible que dos desconocidos compartieran la misma historia que a nadie han confiado.
Pasan los días, y no paramos de correr tras el valor de romper el hielo, mientras rogamos que el otro lo alcance primero. En esas dosis diarias de contemplaciones furtivas, nos aterra descifrarnos tan  fácil, y al evitarnos, descubrimos con dolor que en esta competencia, el miedo a perder, nos va ganando.

La espera sabe que el tiempo no perdona, pero el valor paciente aguarda,  me dice que su venganza predilecta contra el miedo, es el arrepentimiento. No sé si sea el final, o el comienzo de una historia, solo sé que no existen palabras que reemplacen lo que nos contamos al mirarnos.

martes, 7 de abril de 2015



DOCE...

 

1. -Desde hace cuánto no le ves? 

    -Desde que tengo insomnio

 

2.Cada vez que se les perdía el amor, lo hacían de nuevo.

 
3.   -Si te digo que si, ¿tendremos futuro?

   -Entonces dime que no, por ahora solo tenemos     presente.


4. -¿Aun te duele?

  -No me acuerdo, se me olvidó cuando te vi.


 5.-¿Sabes que es un suspiro?                                                                    

-El grito de un beso



6.-¿Te acuerdas de aquella vez que dejé de pensarte?

   -Yo tampoco.



7.¿Qué es el mar?

Una gota de infinito.


8. Eran tan ciegos, se amaron por siempre.


 9.Si nunca te llega un mensaje con un "TE AMO", soy yo.


 10. Tenían tantas cosas por decirse que compartieron el mismo silencio.

 11. ¿Qué es el silencio?

El mensaje en la botella que flota en el mar.





12.     - Te acuerdas cuando nos conocimos?


          -Claro, desde ese día cumplo años.







 





miércoles, 1 de abril de 2015


No eres tú, es sólo que hoy quiero ser yo

 
 
Hablamos mañana,  hoy solo quiero ser, o al menos saber que lo que creo ser, soy. No eres tú, soy yo, es que ¿sabes? todos en compañía no somos parte de nosotros. El ruido  de las palabras que utilizamos para definirnos  no nos deja conocer; Por eso, quiero no decir nada, y regresar al mismo momento en que empecé a desgastarme, algo me dice que el comienzo es callar, no preguntar, no responder. Pero no solo hace falta la ausencia de palabras, es mucho más que el silencio, más que no escuchar, incluso mucho más que no comunicarse.
Se trata de  despertar del mundo que nuestros ojos reflejados en otros nos muestra o nos ¿oculta? De saber que uno se pierde con facilidad, y que a veces la vida  no basta para encontrarse; que ciertas cosas  que decimos no son nuestras, solo el eco del que está al lado; descubrir que cada uno es un mensaje diferente que lanzan al universo, pero cómodamente encriptados  nos dedicamos a decir lo mismo, a leer lo mismo. Ignorando que cada vez que replicamos, nos condenamos a ser una ficha más del dominó, que luego con un soplo derribará el tedio.
Más allá de querer ser el polo opuesto de todos, pretendo desnudar la idea del anónimo creador del mensaje que me toco ser. Tal vez así, dejo de confiar en la procrastinación que se disfraza de oveja, y entonces logro encontrar-me, entender-me, aceptar-me. Quitarle protagonismo a las ganas de maquillar todo de virtud, ser honesta sin verme perfecta.

No intento que hagas lo mismo, sé como quieras ser, pero sólo sabré que estás intentando ser tú, el día que te llame, y me digas lacónicamente  "hablamos mañana".

viernes, 27 de marzo de 2015


Reflexión de otra especie.


 Ya te lo dije, ellos son así: Imperfectos pero vanidosos, racionales pero contradictorios-vaya criaturas superiores- eso es lo que les ha convencido su ego, a propósito de “convencer”, indudablemente influenciables. Solo les agradan los seres que les dicen lo que quieren escuchar.
La realidad es un complejo que prefieren canjear por un maleable espejo.No les mires  mucho, pueden creer que te has enamorado, ser muy amable ante ellos es sospechoso y no serlo aún más; Si les tratas con indiferencia, insultarás su vanidad, les estarás quitando su posición ¿cuál? Esa que solo ellos se han inventado.Nunca les reveles la verdad, te odiarán y te identificarán como el enemigo.
Viven sacándole brillo a la eternidad, de la cual se proclaman dueños; niegan a su inseparable mortalidad, mientras el tiempo sin remordimiento, los acerca cada día mas a ella. Nunca trates de satisfacerlos, mucho siempre será poco, van por todo lo que hay, después, nada desean.
Apuesto a que si conocieran a las demás criaturas “inferiores”, aprenderían que la lealtad no solo existe en la enciclopedia, descubrirían además, que los otros seres  sin tener noción de una, la definen mejor, no con las palabras o metáforas de las cuales presumen sabiduría sus "superiores", sino con hechos y actos que éstos serían incapaces de emular; Sabrían que la familia es el parentesco con todo lo que respira, y no sólo de apellidos compartidos se trata; que no son de aquí ni de allá, la tierra les pertenece, la del primer mundo y la del último también; que la sangre siempre será roja, ¿azul? Esa se desgasta peor.
Si tan solo le pusieran sentido a sus palabras, y entendieran lo que ellos mismos dicen. Predican que lo bonito es el interior, pero ¿por qué no hay pasarela de las formas de ser? O ¿la moda de ser auténticos? O ¿el rey o  reina de la bondad? Y si aman a sus semejantes; ¿Por qué se matan entre sí?; Y si se llaman semejantes, ¿por qué no se creen todos iguales? Dan mensajes de amor, pero limitan los sentimientos,  imponen reglas, ignoran que el amor con normas pierde forma, a la hora de los afectos, bienvenidos todos los que no rompen esquemas, los demás, simplemente pecadores son.  Incomprensibles ¿no? y se ufanan de ello; igual la culpa siempre es de los demás, ellos solo son especiales, y no es que sean complejos, lo que pasa es que nadie tiene la suficiente soberbia para entenderlos.

No dudo de sus capacidades, pero no sé qué tan inteligentes sean. Según ellos han evolucionado,  inventaron artefactos que a ninguna otra criatura se les hubiera ocurrido. En su inmensa brillantez, crearon armas nucleares, de autodestrucción,  u otros objetos inanimados, que prevalecen sobre su propia vida, y por ello, se pasan años desarrollando su conocimiento, luego se regalan diplomas, y otros distinguidos títulos, que por cierto, cuando les llames, no olvides  mencionarles por sus honorables rangos.

Es que son raros, son unos completos humanos.    
 

martes, 24 de marzo de 2015


A veces recaigo.


 Así como en el verano, como mariposas se posaron en sus labios, revolotearon mis sentidos, entretenidos por el sonido al morder fresas. Un pedacito de sol  cubría todo su cielo, iluminando mis más oscuros pensamientos, develaron mi locura, la que nunca preciso, y que furtivamente aun flota en su piel, cada vez, que su mirada hace suyos mis suspiros. Entre los letargos de mi razón, se sumergió su nombre, sin pausa derrochaba recuerdos indelebles, para la vulnerable posteridad.

A pesar del llamado, mi voluntad se deshizo en su presencia, en el vacío me desconoció. Mientras la lluvia negaba al frío, se diluyeron  las pretensiones, la ferviente coincidencia alucinó en la complicidad.

Quizás sería  la oportunidad de abandonar, pero la vida no siempre sonríe, continuamos más allá. Todo se puso de presente, hasta las confesiones incontables. Los sueños no existieron, porque la realidad les permitió respirar, así,  hiperventilaron todos sus temores. El silencio quedó fuera de sí, cálido y estremecido murió como los robles al nacer. 

Nada nos salvó, ni siquiera la consciencia, la pobre no alcanzó su cordura. Y que decir del tiempo, se desgastó de impaciencia ante nuestra huida. El miedo se ahogó, sus burbujas fraguaron la fórmula de la libertad. Poco a poco, suave con luz de luna, se re-mojaron nuestras ilusiones, no recuerdo cuales eran suyas, cuales mías, solo sé que se convirtieron en una.


 En el reloj 17:30, pero ¿cómo?, ¿No se había desgastado? se escapa el día en el naranja atardecer, el mar se estrella en mi realidad y,  el viento me despeina el presente, mientras descubro que narro éste cuento en pasado, sin rastro alguno de los sucesos ¡(Ben) Malditos sueños!