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viernes, 27 de marzo de 2015


Reflexión de otra especie.


 Ya te lo dije, ellos son así: Imperfectos pero vanidosos, racionales pero contradictorios-vaya criaturas superiores- eso es lo que les ha convencido su ego, a propósito de “convencer”, indudablemente influenciables. Solo les agradan los seres que les dicen lo que quieren escuchar.
La realidad es un complejo que prefieren canjear por un maleable espejo.No les mires  mucho, pueden creer que te has enamorado, ser muy amable ante ellos es sospechoso y no serlo aún más; Si les tratas con indiferencia, insultarás su vanidad, les estarás quitando su posición ¿cuál? Esa que solo ellos se han inventado.Nunca les reveles la verdad, te odiarán y te identificarán como el enemigo.
Viven sacándole brillo a la eternidad, de la cual se proclaman dueños; niegan a su inseparable mortalidad, mientras el tiempo sin remordimiento, los acerca cada día mas a ella. Nunca trates de satisfacerlos, mucho siempre será poco, van por todo lo que hay, después, nada desean.
Apuesto a que si conocieran a las demás criaturas “inferiores”, aprenderían que la lealtad no solo existe en la enciclopedia, descubrirían además, que los otros seres  sin tener noción de una, la definen mejor, no con las palabras o metáforas de las cuales presumen sabiduría sus "superiores", sino con hechos y actos que éstos serían incapaces de emular; Sabrían que la familia es el parentesco con todo lo que respira, y no sólo de apellidos compartidos se trata; que no son de aquí ni de allá, la tierra les pertenece, la del primer mundo y la del último también; que la sangre siempre será roja, ¿azul? Esa se desgasta peor.
Si tan solo le pusieran sentido a sus palabras, y entendieran lo que ellos mismos dicen. Predican que lo bonito es el interior, pero ¿por qué no hay pasarela de las formas de ser? O ¿la moda de ser auténticos? O ¿el rey o  reina de la bondad? Y si aman a sus semejantes; ¿Por qué se matan entre sí?; Y si se llaman semejantes, ¿por qué no se creen todos iguales? Dan mensajes de amor, pero limitan los sentimientos,  imponen reglas, ignoran que el amor con normas pierde forma, a la hora de los afectos, bienvenidos todos los que no rompen esquemas, los demás, simplemente pecadores son.  Incomprensibles ¿no? y se ufanan de ello; igual la culpa siempre es de los demás, ellos solo son especiales, y no es que sean complejos, lo que pasa es que nadie tiene la suficiente soberbia para entenderlos.

No dudo de sus capacidades, pero no sé qué tan inteligentes sean. Según ellos han evolucionado,  inventaron artefactos que a ninguna otra criatura se les hubiera ocurrido. En su inmensa brillantez, crearon armas nucleares, de autodestrucción,  u otros objetos inanimados, que prevalecen sobre su propia vida, y por ello, se pasan años desarrollando su conocimiento, luego se regalan diplomas, y otros distinguidos títulos, que por cierto, cuando les llames, no olvides  mencionarles por sus honorables rangos.

Es que son raros, son unos completos humanos.    
 

martes, 24 de marzo de 2015


A veces recaigo.


 Así como en el verano, como mariposas se posaron en sus labios, revolotearon mis sentidos, entretenidos por el sonido al morder fresas. Un pedacito de sol  cubría todo su cielo, iluminando mis más oscuros pensamientos, develaron mi locura, la que nunca preciso, y que furtivamente aun flota en su piel, cada vez, que su mirada hace suyos mis suspiros. Entre los letargos de mi razón, se sumergió su nombre, sin pausa derrochaba recuerdos indelebles, para la vulnerable posteridad.

A pesar del llamado, mi voluntad se deshizo en su presencia, en el vacío me desconoció. Mientras la lluvia negaba al frío, se diluyeron  las pretensiones, la ferviente coincidencia alucinó en la complicidad.

Quizás sería  la oportunidad de abandonar, pero la vida no siempre sonríe, continuamos más allá. Todo se puso de presente, hasta las confesiones incontables. Los sueños no existieron, porque la realidad les permitió respirar, así,  hiperventilaron todos sus temores. El silencio quedó fuera de sí, cálido y estremecido murió como los robles al nacer. 

Nada nos salvó, ni siquiera la consciencia, la pobre no alcanzó su cordura. Y que decir del tiempo, se desgastó de impaciencia ante nuestra huida. El miedo se ahogó, sus burbujas fraguaron la fórmula de la libertad. Poco a poco, suave con luz de luna, se re-mojaron nuestras ilusiones, no recuerdo cuales eran suyas, cuales mías, solo sé que se convirtieron en una.


 En el reloj 17:30, pero ¿cómo?, ¿No se había desgastado? se escapa el día en el naranja atardecer, el mar se estrella en mi realidad y,  el viento me despeina el presente, mientras descubro que narro éste cuento en pasado, sin rastro alguno de los sucesos ¡(Ben) Malditos sueños!

sábado, 21 de marzo de 2015


Quien dice que no sueña miente, y quien lo hace demasiado también.

Soñar es inherente a todos los que puedan respirar, cuando dormimos generalmente lo hacemos. Esa es la cuestión, se producen cuando nuestra consciencia ausente está. De vez en vez nos hacen bien, todas las veces nos matan. El tiempo es su especial rival, y como el gota a gota nos vive reprochando los que hemos alimentado en la oscuridad. Varios logran nacer, con una mano se pueden contar, porque no de la cantidad se trata, sino la sustancia que puedan conllevar.  A veces tenemos miles, pero qué mas da, si gastamos la fortuna del tiempo con muchos volando y muriendo al nacer.
No estoy en contra de los sueños, estoy en contra de los sueños inútiles, o de los inútiles que no los hacen realidad. Quien dice que no sueña miente, y quien sueña demasiado también.  La vida es de  balances y no podemos echarle cargas imposibles, el camino es largo y lo necesario debemos llevar. Soñar en la justa medida es de sensatos, y ejecutar sin medida es de exitosos.

Acaso ¿Existen mejores seductores?


Hoy vi los sueños en forma de nubes
éstas en la forma de tus ojos
Así son, siempre se camuflan en lo mágico
viven haciendo guiños y enamorándonos
innegablemente irresistibles son
nos besan despacio sin censura
nos sueltan, nos atan, nos reviven, nos matan
y como si se tratase de una adicción
quienes los viven en exceso caen a sus pies
niegan sus límites y se internan en lo imposible
con amor ciego modifica la realidad
lo que duele lo pintan de rosa
qué perfecto qué defecto
optimistas les llaman unos
desinformados los llamamos otros
y entre unos y otros hacemos de éste mundo un caos.